Pablo Valente: “El precio de los discos en Argentina fue muy excesivo siempre”

Pablo Valente, un ex Rock & Pop, está al frente de Bajamusica desde hace 2 años, y tras haber fundido su propia disquería, habla con autoridad en una entrevista realizada por RedUsers sobre la realidad del mercado de la música que busca explorar nuevamente como lo hizo en los 70 y 80, pero en otros soportes y bajo una nueva mentalidad.
“La clave para acercar al amante de la música [a comprar discos] es volviendo a trabajar como se hacía en las disquerías en la década del ’70 y del ’80, que se vendía un montón. Las disquerías te alquilaban el disco, vos lo llevabas a tu casa, lo grababas y lo devolvías, pero lo importante es que el tipo que se encontraba detrás del mostrador era un tipo que sabía de música, no era un arquitecto que por no tener laburo, cayó ahí”, explica Valente.
- ¿Cómo estás viviendo el lento proceso de muerte de las disquerías tradicionales?
- El tema de la muerte de las disquerías empezó hace un montón de años, particularmente en la Argentina el negocio es muy raro. La situación mundial ya es complicada: las grandes compañías como Virgin cierran y hay casos de grandes discográficas que están siendo compradas por los bancos. Creo que ninguna de las partes supo entender lo que quería la gente en los últimos años.
- ¿Cuáles son las particularidades de Argentina?
- Todavía soy de la idea que al disco lo tenemos que tocar, me gusta ver el arte, el álbum, los créditos, la información, todo. Vos tenés que tener el formato en la mano: tener 12 canciones en un pendrive no me suena a compacto, me suena a pendrive. La cuestión con los discos en Argentina es que el precio acá fue muy excesivo siempre: pagar 80 pesos por un disco, no veo que puedas comprar muchos por mes, realmente. Y esto indefectiblemente empuja a que lo piratees o que compres truchos por 5 pesos. Por otro lado, las disquerías tampoco supieron ofrecer muchas cosas que el usuario de la música quisiera además de un disco. En su momento Musimundo, que era como un elefante porque había uno cada tres cuadras, empezó a mezclar la venta de productos relacionados con música como reproductores, equipos digitales, etc, y con esto empezó a descuidar mucho lo que eran los discos. Por ahí tenían algún disco de catálogo de una banda y después tenía el último lanzamiento. Y en verdad es que al tipo que le gusta mucho la música le gusta meter la mano, hurguetear a ver si puede encontrar alguna joyita. Ese tipo de cosas nunca la hicieron, nunca se dedicaron a traer cosas que ya no estuvieran en la Argentina.
- Por ejemplo, poder tener ese disco inédito que ninguno de tus amigos pudo conseguir…
- Claaaro. Vos agarrás y decís: me gustan los Rolling Stones. A mi por ejemplo me encantan los RS, no tengo toda su discografía, algunos discos me faltan, pero tengo joyas: una edición de afuera, una edición limitada o tengo rarezas. En un momento Tower y Musimundo habían empezado a traer ese tipo de material y les funcionaba increíble. Era a un precio muy barato: pago por una canción y por un temita raro que tenga adentro. Eso, que era raro, para aquellos que no lo entendieron, les funcionaba mucho mejor a veces que los discos oficiales. Esto algo te está diciendo: la gente quiere algo raro extra a la música de lo que normalmente podés encontrar. Le dieron bola durante muy poco tiempo y empezaron a preocuparse más por qué equipo de audio podían traer, que reproductor de DVD, que marca de Bluray, en lugar de preocuparse por tener un catálogo musical mucho más amplio. Seguramente es una inversión grande, es la decisión de alguien que pone un negocio: si vos tenés una disquería y no te preocupás por fomentar la venta de discos, traer cosas que la gente quiera, escuchar a los clientes, preguntar qué quieren, y en base a eso armar un espacio para ellos, si no hacés eso, en algún momento la disquería se va a desplomar… te lo dice alguien que tuvo una disquería y la desplomó.
La entrevista completa en RedUsers
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