Martes 2 de Febrero del 2010 | |
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En la ciudad de Buenos Aires, los barrios Recoleta y Palermo concentraron la mayoría de las denuncias por ruidos molestos, por la creciente concentración de bares, restaurantes y discos, aunque el nivel de conflictividad también fue alto en sectores de Retiro, Balvanera, San Nicolás, Monserrat, Almagro, Colegiales y Belgrano, entre otros barrios, informa el diario Clarin.
El año pasado se denunciaron 3.247 casos de ruidos molestos en toda la Ciudad, un 21% más respecto a 2007. Y no es raro: según datos de la OMS, Buenos Aires es la ciudad más ruidosa de América Latina y la cuarta del mundo detrás de Tokio, Nagasaki y Nueva York.
Basados en la experiencia de los casos, los técnicos que trabajan en el procesamiento de datos explicaron que quienes poseen un nivel económico más alto son los que más denuncian. De la misma manera, los números marcan que las probabilidades de resolver los problemas que generan una fuente fija -un boliche o una fábrica- son mucho más altas que las que genera, por ejemplo, un grupo de personas que todos los viernes se juntan en una esquina a hacer el “preboliche”.
“Los ruidos molestos a los que hay que enfrentarse en la Ciudad son innumerables. Y además van mutando incluso por épocas: ahora están las murgas que participan de los carnavales y ensayan en las plazas públicas, muchas a la hora de la siesta. Eso puede resultar molesto”, ejemplifica Silvia Cabeza, de la Asociación Civil Oír Mejor. Otros son ruidos aún más caseros, que pueden influir en la convivencia de un edificio: ejemplo, el motor de un ascensor. “En este tipo de ruidos, el consorcio está obligado a solucionar los problemas”, explicó Cabeza.
Los mecanismos para denunciar se ampliaron en los últimos años: se puede llamar por teléfono las 24 horas (al 0800-33-FISCAL), mandar un mail (denuncias@jusbaires.gov.ar), o ir a las Unidades de Orientación y Denuncia (UOD) que ya hay en Balvanera, Pompeya, Lugano y Palermo.
Hay ruidos que son irritantes, porque se prolongan en el tiempo. Pero los más graves son aquellos que pueden ser perjudiciales para la salud, y causan desde stress hasta enfermedades auditivas. “La dificultad para comprender muchas veces lleva al aislamiento, a más agresividad, irritación, stress o cambios de comportamiento”, explicó la fonoaudióloga Fabiana Troncoso de Gaes, especialistas en trastornos auditivos.
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